¿Quién no se ha sentido alguna vez identificado con esta imagen? Ir a una cena con amigos, la mayoría de ellos oyentes, y acabar con los ojos como los de la chica del dibujo tras intentar seguir el hilo de la conversación durante toda la velada. En nuestro día a día hay muchas situaciones en las que la falta de accesibilidad puede aumentar nuestro nivel de estrés. En este post te damos las claves para mantenerlo bajo control.

Hipoacusia y estrés, ¿por qué aparece?

Todos los seres humanos experimentamos situaciones de estrés casi a diario. Su aparición puede deberse a diversos motivos: problemas personales, de pareja, el exceso de trabajo, exámenes en la universidad… . Si además tenemos pérdida auditiva, la falta de accesibilidad es un añadido y una barrera que nos encontramos con más frecuencia de la que nos gustaría. Da igual el grado de hipoacusia que tengamos, usemos ayudas técnicas o no, todos nos encontramos barreras de accesibilidad en algún momento.

Da igual el grado de hipoacusia que tengamos, usemos ayudas técnicas o no, todos nos encontramos barreras de accesibilidad en algún momento. #Estrés Clic para tuitear

Si eres usuario de audífono o implante coclear estarás más que acostumbrado a las interferencias en ciertas situaciones, a lo incómodo que es seguir algunas conversaciones en las que hay más de una persona implicada o a lo difícil que resulta atender en una conferencia cuando la sala no dispone de bucles magnéticos. De igual modo nos sentimos cuando tenemos que retirarnos las ayudas al practicar ciertos deportes o sumergirnos en el agua (descubre aquí más sobre deporte y ayudas técnicas). No llevarlas puestas nos puede hacernos sentir inseguros y ello nos obliga a estar más pendientes de lo que ocurre a nuestro alrededor y consecuentemente a acumular más estrés.

Permanecer concentrados durante mucho tiempo para tratar de identificar los sonidos que escuchamos, las diferentes voces de una conversación o para leer los labios (aquí te contamos más sobre la lectura labial) y así poder entender lo que nos están diciendo, también contribuye a que acumulemos fatiga y tengamos más dolores de cabeza de los que deberíamos.

Como decimos, el estrés nos afecta a todos y es algo que no podemos eliminar, es en cierto modo un mecanismo de defensa. Lo que sí está al alcance de nuestra mano es reducir su efecto para impedir que termine incidiendo en nuestra salud.

Consejos para reducir los niveles de estrés

  • Si te encuentras en pleno proceso de aceptación de tu pérdida auditiva ¡haz algo ya! No hacerlo a tiempo podría tener efectos negativos en tus relaciones sociales, familiares y por supuesto, en tu salud. Aquí te contamos por qué.
  • Pide a los demás que se adapten a tus necesidades comunicativas. Si vas a cenar con amigos o familia y tienes confianza con ellos da indicaciones como las que te recomendamos en este post para no perderte nada en tus reuniones familiares (aquí te damos más consejos).
  • Apóyate en soluciones de accesibilidad como Visualfy Home. ¿Te angustia no saber lo que ocurre en tu casa cuando te quitas tus prótesis? Visualfy Home detecta sonidos como el timbre y te avisa mediante señales visuales accesibles. Descubre cómo funciona aquí.
  • Si te encuentras barreras de accesibilidad en el trabajo. Reclama tu derecho a tener tu puesto de trabajo adaptado a tus necesidades. Aquí te enseñamos cómo hacerlo.
  • Practica deporte con frecuencia. Aprovecha al menos 3 veces a la semana para despejarte haciendo deporte. Tu cuerpo lo agradecerá y tu mente también.
  • Sal a pasear al aire libre. Hazlo sobre todo tras situaciones de estrés excesivo. Pasear y respirar al aire libre te relajará y tranquilizará tras los momentos de tensión.
  • Prueba a hacer meditación. La meditación tiene infinitos beneficios para combatir el estrés. Te invitamos a probar con el Yoga o el Mindfulness.
  • Lleva una dieta equilibrada. Come alimentos sanos y elimina de una vez los dulces y las grasas no saludables que tanto perjudican a tu salud.
  • Pasa tiempo con tus seres queridos. Una de las mejores formas de despejarte es reconectar con los tuyos. Pasar tiempo con ellos y disfrutar de su compañía te ayudará a sentirte mejor.
  • Desconecta haciendo algo que te guste. Todos tenemos hobbies o aficiones que no practicamos todo lo que nos gustaría por falta de tiempo. Resérvate algún momento del día o la semana para disfrutar, desconectar y disfrutar de ellos al máximo.
Aprovecha al menos 3 veces a la semana para despejarte haciendo deporte. #Estrés Clic para tuitear

No te quedes de brazos cruzados, denuncia las barreras de accesibilidad

Muchos nos encontramos barreras de accesibilidad en el trabajo, cuando vamos al médico, cuando viajamos y en muchos otros ámbitos. Ante la falta de accesibilidad, denunciar es clave para llamar la atención sobre los obstáculos que muchos nos encontramos diariamente y que con frecuencia pasan desapercibidos para la mayoría. Denunciando contribuyes a concienciar y a empujar a los responsables a tomar medidas e implantar soluciones de accesibilidad que nos beneficien a todos.

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