La tecnología ha irrumpido en nuestras vidas para cambiarlas por completo. Tanto que a día de hoy es difícil encontrar a alguien que no maneje accesorios tecnológicos o que no disponga de redes sociales. Sin embargo, las personas con discapacidad todavía encuentran dificultades a la hora de interactuar con la tecnología, porque sus necesidades no son tenidas en cuenta a la hora de diseñar productos y servicios digitales. En este post hablaremos sobre cómo el diseño inclusivo nos beneficia a todos, haciendo un llamamiento a las tecnológicas para que apuesten por la inclusión desde la concepción de los productos digitales. 

A principios de verano de este año veíamos como Twitter, unas de las redes sociales con más usuarios activos de los últimos años, lanzaba una nueva funcionalidad que fue recibida con más críticas de las esperadas. Ahora además de Tweets escritos se podían crear tweets con fragmentos de audio, algo que enfadó y mucho a la comunidad sorda y a las personas con pérdida auditiva. Rápidamente la red dio marcha atrás y anunció que únicamente se trataba de una funcionalidad de prueba. Situaciones como esta en las que la falta de accesibilidad es protagonista de la polémica se producen más de lo que nos gustaría. A mediados de agosto el Gobierno de España lanzó Radar Covid, una app para controlar la epidemia a través de la colaboración ciudadana. Tras su lanzamiento organizaciones como CERMI denunciaron su falta de accesibilidad y sus creadores prometieron mejoras en la siguiente actualización. Y es que en el mundo tecnológico, lamentablemente, la accesibilidad sigue siendo percibida como un añadido y no como parte intrínseca de un diseño que debe concebirse para adaptarse a cualquier tipo de usuario.

Por qué la accesibilidad es importante y cómo puede beneficiarnos a todos 

Aunque pueda parecer que la accesibilidad solo beneficia al colectivo de las personas con discapacidad, está demostrado que diseñar con criterios de accesibilidad universal hace que los productos sean más usables para todos. La mayoría vivimos situaciones en nuestro día a día en las que la existencia de las herramientas de accesibilidad nos facilitan el uso de la tecnología. Por ejemplo, los subtítulos, imprescindibles para las personas sordas, son útiles cuando estamos viendo una serie en inglés o cuando estamos en el trabajo o moviéndonos en transporte público y queremos ver un nuevo vídeo sin tener que activar el sonido. Poder ampliar la tipografía  es imprescindible para personas con deficiencia visual pero también muy útil para personas con presbicia, muy común a partir de los 40 años. Contar con la información en varios formatos hace los productos digitales más usables y adaptables a las circunstancias personales o contextuales de cada persona. 

"En el mundo tecnológico, lamentablemente, la accesibilidad sigue siendo percibida como un añadido y no como parte intrínseca de un diseño que debe concebirse para adaptarse a cualquier tipo de usuario." Clic para tuitear

Investigadores como Dimitri Kanevski o Vinton Cerf, ambos entrevistados para el blog de Visualfy, conocen de primera mano las infinitas posibilidades que la accesibilidad nos ofrece y actualmente trabajan en el desarrollo de nuevas tecnologías que nos beneficien a todos. 

Contar con departamentos de accesibilidad y apostar por el Design Thinking o diseño centrado en el usuario, la clave para ser más inclusivos

Del mismo modo que hoy en día miles de empresas cuentan con departamentos de innovación, los centrados en la accesibilidad son imprescindibles para representar a una sociedad diversa. Como hemos recalcado anteriormente en la introducción de este post, la tecnología avanza casi a la velocidad de la luz. Las marcas líderes en el mercado tecnológico lanzan cada año sus esperadas nuevas propuestas repletas de funcionalidades de gran utilidad. Sin embargo muchas veces echamos en falta ese punto de accesibilidad, de diseño inclusivo. En los últimos años Apple y Google son las dos empresas que más están apostando por el diseño para todos con sus nuevas apps y funcionalidades, pero todavía queda mucho por hacer y los errores que hemos visto de Twitter o de la app Radar Covid nos lo recuerdan. La revolución tecnológica no puede dejar de lado la accesibilidad.

"Contar con la información en varios formatos hace los productos digitales más usables y adaptables a las circunstancias personales o contextuales de cada persona." Clic para tuitear

Para ello, seguir metodologías centradas en el usuario desde el momento del diseño hasta la implementación es imprescindible. La metodología Design Thinking que utilizamos en Visualfy y que aquí te explicamos en profundidad centra todos sus esfuerzos en satisfacer las necesidades de los usuarios. Más importante si cabe es crear equipos de desarrollo diversos donde las personas con discapacidad estén representadas. Google o Microsoft son dos ejemplos de compañías en las que destaca el trabajo de un equipo diverso, capaz de crear productos y servicios para todos.  

En Visualfy somos muy conscientes de la responsabilidad que como empresa tecnológica tenemos para con nuestra sociedad para que todo el mundo pueda disfrutar de una tecnología que no discrimine a nadie, accesible y libre de barreras. Sabemos que el trabajo mano a mano con nuestros usuarios es imprescindible para crear productos acordes a sus necesidades y expectativas y para conseguirlo tenemos muy claro que el compromiso con nuestra comunidad es clave, y contamos con un equipo de personas sordas y oyentes para hacerlo posible.

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