Loles Sancho, es una profesional del marketing, runner, pero sobretodo, es mamá. Loles ha podido compartir con otros papás cómo es ser madre de una niña sorda. A través de su propio blog Mamá de una niña sorda y con su primer libro SOS Mi hija es sorda, que puedes comprar con un 20% de descuento insertando el código ‘visualfy‘ cuando vayas a realizar el pago. Lee el primer capítulo aquí.

Hoy nos cuenta cómo está viviendo la preadolescencia de su hija y sus miedos e inquietudes de cara a la nueva etapa que está a punto de comenzar.

“Soy mamá de una niña con pérdida auditiva, severo profunda de ambos oídos, y no puedo evitar sentir miedo cuando mi hija sorda llegue a la adolescencia.

Recuerdo perfectamente cuando nos dieron el diagnóstico de Aitana, mi hija. Ella tenía 15 meses cuando nos dimos cuenta de que algo no iba bien. Sentí miedo y culpa, mucha culpa por haber parido a una hija con esas características y no haberme dado cuenta en el minuto 1.

Aitana y Loles

Durante los primeros años, cinco aproximadamente, mi mayor preocupación era que mi hija hablara sin saber, en aquel momento, lo importante que era que escuchara y entendiera antes de hablar.

Mi única obsesión era poder escuchar su voz y que fuera una voz limpia de cualquier imperfección que le hiciera parecer sorda. Los niños de dos años hablaban con sus padres, con el resto de niños y entonaban canciones. Mi hija ni siquiera decía mamá. Es más, ni siquiera sabía que esa persona que la cuidaba era su mamá porque nunca había escuchado la palabra mamá ni ninguna otra palabra o sonido.

"Sentí miedo y culpa, mucha culpa por haber parido a una hija con esas características y no haberme dado cuenta en el minuto 1." Click Para Twittear

Trabajamos con logopedas, el papá de Aitana y yo asistíamos también a terapia auditivo verbal e invertíamos infinidad de horas en casa para que Aitana adquiriera el lenguaje.

Una vez Aitana consiguió este objetivo me relajé, pero como la vida no para de ponernos en alerta, un día Aitana empezó a mostrar sus rechazos a su característica, la sordera. Comenzó a ser consciente de que era “diferente” (como solía verbalizar ella) al resto de sus compañeros. En ese momento Aitana tenía 6 años aproximadamente.

"Como la vida no para de ponernos en alerta, un día Aitana empezó a mostrar sus rechazos a su característica, la sordera. Comenzó a ser consciente de que era “diferente". Click Para Twittear

“Mamá, soy la única sorda de mi colegio. Los niños del colegio son iguales y yo soy la diferente”

Esas palabras me atravesaban el corazón, ¿cómo no me había podido dar cuenta de que Aitana necesitaba aceptar su condición?

A mí me costó años, lloros y lamentaciones aceptar haber parido a una hija sorda, pero ¿y ella? Se había aceptado a sí misma. No, no lo había hecho y estaba sufriendo. Lo que me llevó a sentirme otra vez culpable y a sentir miedo, un miedo atroz.

Me decía una y otra vez, “Loles, tantos años trabajando la rehabilitación del lenguaje y no has reparado en esto”.

Ahora Aitana tiene 10 años y ya la noto pre-adolescente. Comienzan las conversaciones de chicos entre su grupo de amigas y yo no puedo evitar sentir miedo, miedo a que la rechacen a que no se sienta merecedora de que la quieran tal y como es. Soy consciente que la sociedad está cada vez más sensibilizada pero no nos engañemos, todavía nos queda un mucho por recorrer.

Probablemente proyecte en mi hija mis miedos por mis experiencias en mi adolescencia. Yo era la gorda del grupo y ella será la sorda del suyo. Ojalá mi hija sepa lidiar mucho mejor que yo ese sentimiento horrible que yo sentía al sentirme observada, juzgada y, en algunas ocasiones, excluida.

Nadie nos enseñó cómo educar a un hijo para que se aceptara y aceptara al resto de personas. La educación en valores, la empatía y todas estas habilidades tan necesarias para ser feliz.

A veces pienso que ella sabrá hacerlo porque estamos trabajando desde hace tiempo en ello tanto su papá como yo. Hemos asistido a sesiones con profesionales para ello, para que Aitana sepa amar y amarse, respetar y respetarse, aceptar y aceptarse.

"Yo no puedo evitar sentir miedo, miedo a que la rechacen a que no se sienta merecedora de que la quieran tal y como es." Click Para Twittear

Supongo que los padres oyentes de niños sordos, como nosotros, habrán experimentado ese vértigo. Mis mayores miedos en la etapa de la adolescencia de mi hija sorda son:

  • Miedo a la burla
  • Miedo al rechazo

Abro aquí un espacio de conversación, de compartir experiencias, de consejos y/o objeciones. Creo que entre todos podemos ayudarnos. Siempre he recibido mucha ayuda de otros padres que están viviendo la misma experiencia. Ellos empatizan, te escuchan sin juzgar, te dan su punto de vista que, a veces, hace que abras los ojos o te des cuenta de detalles que pasaban desapercibidos y que son de suma importancia.

Gracias a los que habéis llegado hasta el final de este post y gracias a Visualfy por darme la oportunidad de poder compartir mi sentir.”

Loles Sancho.

7 comentarios de “¿Qué hago cuando mi hija sorda llegue a la adolescencia?

  1. Mara Gutiérrez dice:

    Hola loles, qué gusto leer este post, entiendo tu sentir ( por mi madre) es oyente y yo soy sorda ( profunda bilateral) lo cierto es que es una realidad no te voy a mentir, a mi me costó años aceptar que era sorda, sobre todo que hablaba “raro”
    Me percaté a mis 11 años que era diferente, todos los sordos pasamos cosas diferentes, en mi caso tuve bullying, bastante rechazo por ser sorda, ( todos eran oyentes) excepto yo, pero la verdad si te soy sincera lo agradezco, tengo 28 años y estoy en mi último año de la carrera, y me respetan bastante 🙂 doy clases de materias de medicina, a lo qué voy es que no se puede hacer más fácil, solo explicarle y que tu estarás ahí con ella en cualquier momento, mi mamá siempre ha sido mi pilar numero 1 también mi papá, y si también te preocupa si tendrá pareja, la respuesta es si!!! He tenido novios oyentes, abrazo

  2. Susana M dice:

    Te entiendo perfectamente y al igual que tu tengo pánico un pánico constante.. Mi hijo tiene 8 y fue diagnosticado con 5 el lleva dos audífonos.. Te leo y parece que sea yo la que lo ha escrito. Me identifico mucho contigo ánimo y fuerzas, por ellos

  3. Maria quintana dice:

    Hola me 8dentifique mucho con este post. Mi hija llegó a los 8 años de edad y justo estoy en esta etapa donde ella me hace preguntas.
    Porq yo voy a terapia?
    Hasta q edad me vas a quitar el implante?
    No me gusta usar mi implante, me da pena
    Aun no logro q ella quiera llevar pilas desechables a la escuela. Le da pena dice.
    Hace unos días me comentó. Mami es q yo no quiero ser así. Yo no quiero usar ic. Y me paso exactamente lo mismo q dices me enfoque tanto en su lenguaje y escucha q no vi su parte emocional.

  4. Lucero dice:

    Un hijo sordo es una bendición de Dios,un gran compromiso ser un buen ejemplo para ellos,darle mucho amor, enseñarles valores , disciplina, motivarlos para q cumplan sus sueños . como papás sientamos muy orgullosos d ellos❤️❤️❤️

  5. Catalina dice:

    Buenas tardes, excelente artículo, soy de Ecuador y soy madre de una adolescente sorda con implante realmente es muy duro superar todo aquello que conlleva la discapacidad auditiva, por mu parte yo siempre he concientizado a mi hija sobre que ella es sorda y debe aceptarse y amarse pero todo cuanto puede haber trabajado en ello no ha sido suficiente, aquí en mi país aún no hay una verdadera inclusión y mi hija por ende yo pasamos muchas cosas duras en cuanto al colegio, los profesores los compañeros y ahora nuestra nueva experiencia el rechazo de los chicos al enterarse que ella es sorda pues como es Bonita tiene muchos chicos interesados en ella pero al enterarse de que es sorda se alejan. Realmente es muy duro esta etapa y a momentos me quedo sin piso y por momentos me desmorono pero retomo mi fuerza y a luchar nuevamente, yo también desearía poder conocer padres de chicos sordos para poder compartir experiencias y sobre todo alucino con que se cree un grupo de adolescente sordos con implante aquí en Ecuador donde mi hija que es mo mejor que me ha pasado se pueda sentir en igualdad y aceptada y tenga un mundo en medio de este mundo.

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