Vicky Bendito ha lanzado una campaña en Change.org para eliminar la palabra “Disminuído” de la Constitución para referirse a las personas con discapacidad. Su historia es única; ha logrado llevar su voz al Congreso de los Diputados.

Desde Visualfy hemos apoyado y seguido con mucha atención la campaña que Vicky Bendito lanzó en Change.org. Ahora queríamos conocer a la persona que hay detrás de esta petición, y su historia, llena de retos y espíritu de superación, os va a encantar. Sólo tenéis que seguir leyendo.

P: Hola, Vicky ¿Podrías presentarte a nuestros lectores tal y como tú te defines a ti misma?

R: Hola, soy Vicky Bendito, soy periodista desde hace 25 años. Además, soy una persona sorda, debido al síndrome de Treacher Collins, la enfermedad rara con la que nací y que afecta a dos de cada 100.000 nacimientos. He lanzado una petición en Change.org para que se borre de la Constitución la palabra “disminuído”, lo que ha abierto un debate para la reforma del artículo 49 de la Constitución, una vieja reivindicación del Cermi. El objetivo es que se reformule de acuerdo con la Convención de la ONU sobre Derechos de Personas con Discapacidad, firmada y ratificada por España.

He podido defender mi petición en el Congreso de los Diputados. Aquí tenéis la primera y la segunda parte de dicha intervención.

P: ¿Qué tipo de prótesis auditivas utilizas?

R: Utilizo dos implantes osteointegrados Baha.

Vicky Bendito sonriente a la cámara

P: Tribunales, Congreso de los diputados, sector cooperación. Tu vida gira en torno a la comunicación. ¿Has encontrado dificultades en tu vida profesional derivadas de ser sorda?

R: Lo que he encontrado es un entorno hostil, ya que no era accesible para mí. Siempre he superado las barreras con normalidad, por instinto: en el colegio, en la universidad y en el trabajo. En el colegio y en la universidad (en este punto os recomendamos nuestro artículo Estudiantes sordos en la universidad) me colocaba en primera fila, por ejemplo. En el trabajo, cuando iba a una rueda de prensa, lo primero que hacía era buscar los altavoces, si había declaraciones en la calle, me ponía frente a la persona en cuestión para leerle los labios mientras grababa sus manifestaciones. La discapacidad me lo ha puesto más difícil, pero no me ha impedido realizarme profesionalmente y ser una persona independiente.

Sin embargo, fue al incorporarme al mundo laboral cuando fui consciente del hándicap que suponía mi sordera. En mi blog cuento que más de una vez he llorado de impotencia por la soledad a la que me destierra la incomprensión, la falta de empatía de quienes me rodean.

Recuerdo una ocasión de muchas en la que los periodistas de tribunales estábamos hablando off the record con un fiscal y, en un momento, dado el hombre empezó a hablar para el cuello de su camisa y, claro, no conseguía entender lo que decía, ni siquiera leyéndole los labios, pues no vocalizaba.

—¿Le importa repetirme lo que acaba de decir? Es que no he podido escucharle bien, lo siento, soy sorda.

—Que te lo cuenten tus compañeros —me contestó con muy poca amabilidad.

¿El problema es la discapacidad, o es un entorno que no está preparado para incluirla? No podemos olvidar que la accesibilidad universal es un derecho fundamental para las personas con discapacidad, según la ONU. Sin accesibilidad no hay inclusión, sin inclusión no podemos ser ciudadanos de pleno derecho.

P: Viendo tu trayectoria profesional y los logros que has alcanzando y sigues peleando, ¿qué le dirías a esos padres de niños recién diagnosticados con sordera y que lo ven todo como una montaña?

R: Que la discapacidad es una condición que acompañará a su hijo siempre, pero que no es lo único que le definirá. La discapacidad no supone una limitación que no se pueda resolver, no le incapacita para trabajar y no le impedirá desarrollarse ni como persona ni como profesional. Lo tendrá más difícil, seguro, pero no es una limitación insalvable.  Los padres son los primeros que tienen que aceptar la discapacidad de su hijo, sólo así podrán normalizarla y darle todas las herramientas a su hijo para que sea un adulto independiente y autónomo, en la medida de lo posible.

P: Nos encantaría saber de dónde surgió el movimiento de eliminar la palabra “disminuído” de la Constitución.

R: Como te he dicho antes, no siempre he sido consciente de mi discapacidad y, desde luego, no nací activista. Como expliqué el pasado 31 de octubre en la Comisión del Congreso de los Diputados para las Políticas Integrales de Discapacidad, el activismo comenzó a gestarse precisamente al incorporarme al mundo laboral, con determinadas situaciones y comentarios, hasta que un día leí el artículo 49 de la Constitución. No podía entender que España, habiendo firmado y ratificado la Convención de Derechos de Personas con Discapacidad de la ONU, aún mantuviera la palabra “disminuído” en su ley de leyes. ¿Cómo vamos a defender nuestros derechos cuando nuestra Constitución nos cataloga así y el artículo 49 está redactado desde un punto de vista médico asistencial? Es un prisma que ya debe estar superado.

El problema no está en la discapacidad, sino en que el entorno no está preparado para incluirla - Vicky Bendito @Vicky_Bendito Click Para Twittear

P: ¿Has encontrado apoyos en esa lucha?, ¿cuáles destacarías? 

R: Sí, los de las más de 81.200 personas que han firmado mi petición, de distintas organizaciones, amigos y compañeros. También ha sido muy importante el espacio que varios medios de comunicación han dado a esta petición, desde eldiario.es, Telemadrid, La Sexta y Rtve hasta Diario 16 o Público.

No obstante, el hecho de que el presidente de la Comisión para las Políticas Integrales de la Discapacidad, Jordi Xuclá, hiciera referencia a mi petición y a la reivindicación del CERMI ante la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, durante una sesión de la Comisión Constitucional celebrada en julio, fue un espaldarazo impagable y clave para abrir el debate en la Cámara Baja.

Vicky Bendito recibiendo un premio

P:¿Crees que debemos encontrar un equilibrio en empatía social entre las personas que vivimos de cerca la discapacidad y las que no?

R: Lo que hay que lograr es que las personas con discapacidad tengamos garantizados de forma real nuestros derechos, y eso empieza por la propia Constitución.

En cuanto a la sociedad, creo que falta pedagogía de la discapacidad, y que esta se normaliza mediante inclusión. Y para la inclusión es fundamental la accesibilidad de los entornos.

Asimismo, creo que cuando convivimos desde la infancia con la discapacidad, es mucho más fácil normalizar la discapacidad, verla y tratarla con naturalidad, como una parte más de la diversidad social, por eso soy partidaria de la educación inclusiva.

Y también es importante que las propias personas con discapacidad pongamos en evidencia las barreras con las que nos encontramos, la falta de accesibilidad que sufrimos, porque eso fomenta la reflexión. Si no decimos nada, parece que todo está bien.

P: Además de tus prótesis auditivas, utilizas alguna otra tecnología en tu día a día en relación a tu sordera?

R: El bucle magnético. Soy muy fan del bucle magnético y, en general, de la accesibilidad universal. He podido conocer vuestro dispositivo Visualfy Home y ser consciente de los problemas que resuelve en el hogar de las personas que somos sordas.

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