Published:

22 Dic, 2025

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22 Dic, 2025

Al entrar en el cierre del año 2025, es momento de hacer una pausa y mirar con perspectiva lo que ha significado este ejercicio para Visualfy: una combinación de avances tecnológicos, alianzas estratégicas y un compromiso renovado con la accesibilidad y la inclusión. Repasamos juntos los hitos, aprendizajes y caminos que abre para el futuro.

1. El ADN de Visualfy: tecnología + inclusión

Desde sus orígenes, Visualfy se presentó como “un proyecto con certificación B Corp formado por personas sordas y oyentes con un objetivo común: romper barreras”. La propuesta de valor está clara: crear tecnología que no solo “añada” funciones, sino que transforme la experiencia de las personas con discapacidad auditiva, haciéndola más autónoma, segura y conectada.

Sus soluciones para espacios públicos (“Visualfy Places”) contemplan la colaboración con administraciones, transporte y entidades para instalar sensores, lámparas de alerta y facilitar la comunicación real-tiempo. 

En 2025, este ADN sigue siendo el motor que impulsa cada logro: no solo como “producto”, sino como causa social.

2. Principales hitos del año 2025

A lo largo de 2025, Visualfy ha registrado varios hitos que demuestran cómo la tecnología puede convertirse en herramienta de igualdad real. Aquí algunos de los más relevantes:

Implantación en el transporte público: La red de RENFE Cercanías Madrid concluyó este año la instalación de la tecnología de Visualfy en 25 estaciones, cubriendo los principales nudos de la capital (como Sol, Atocha, Nuevos Ministerios, Chamartín, Príncipe Pío o Aeropuerto de Barajas) y atendiendo a más del 75 % de los viajeros de la red.
Esta instalación incluye sensores capaces de reconocer el sonido de megafonía y emitir alertas visuales mediante lámparas en forma de corazón que se iluminan al producirse un anuncio. Se trata de una alianza estratégica que va más allá de una mera implementación tecnológica: la operadora invirtió en el capital de Visualfy tras el programa de innovación abierta “TrenLab”.
 

Expansión en espacios accesibles: Más allá del transporte, Visualfy ha sido adoptada en otros entornos —por ejemplo, un albergue juvenil en Castilla y León implementó su sistema de detección de sonidos de emergencia y bucles de inducción magnética para personas con pérdida auditiva.
Este tipo de proyectos confirman que la accesibilidad auditiva ya no es solo añadir subtítulos, sino intervenir el entorno físico y digital para que la información sea accesible para todos.

Mejora continua de producto: Su app para iOS recoge en la versión de mayo de 2025 una nueva opción para indicar que el usuario ha abandonado un edificio, corrección de errores y mejoras de rendimiento. Este detalle puede parecer menor, pero es indicativo de que Visualfy cuida tanto la experiencia de usuario como las necesidades específicas del colectivo al que sirve.

3. Impacto social: ¿qué cambia para las personas?

Más allá de los números o instalaciones, lo que realmente importa es el impacto en la vida diaria de las personas con discapacidad auditiva. En este sentido:

  • La barrera que representaba la megafonía de los trenes (normalmente basada solo en anuncios sonoros) se ha transformado en un sistema que informa de cambio de andén, evacuaciones o incidencias mediante detección de sonido + alertas visuales. Esto mejora directamente la autonomía y la seguridad. 
  • La implicación de las propias personas sordas en el diseño del sistema (equipo mixto de personas sordas y oyentes) garantiza que las soluciones respondan a necesidades reales, no solo teóricas. 
  • La extensión de la tecnología a espacios diversos (transporte, hospedaje, edificios públicos) contribuye a que la accesibilidad deje de ser “especial” y pase a ser estándar.

Por lo tanto, 2025 ha sido un año en el que Visualfy materializa su promesa de “tecnología con impacto social real”.

4. Lecciones aprendidas y retos a futuro

Como en todo proceso de innovación, también hay aprendizajes que este año ha dejado claros:

  • La colaboración público-privada es clave: El proyecto con RENFE ejemplifica cómo la innovación abierta y la inversión pública pueden acelerar la adopción de tecnologías inclusivas. Sin esta sinergia quizá el avance sería más lento.
  • No basta con la tecnología, hace falta educación y difusión: Que exista el sensor no implica que todos lo usen, lo comprendan o lo valoren. 
  • Escalabilidad y sostenibilidad: Una vez superada la fase piloto, el reto es mantener, ampliar y adaptar la solución a nuevos entornos, contextos internacionales, diferentes normativas, etc.
  • Innovación continua: Los avances en IA, sensores, domótica o conectividad abren nuevas oportunidades, Visualfy trabajará para seguir desarrollándose para no quedarse atrás.

Como resumen a este 2025, para Visualfy, un año de consolidación: de pasar de la promesa a la presencia real en infraestructuras importantes; de demostrar que la accesibilidad auditiva no es “parte del problema”, sino “parte de la solución” del diseño de espacios inteligentes; y de reafirmar que la tecnología puede hacer una diferencia tangible en la vida de las personas.

Al cerrar este año, queda claro que la tecnología con impacto social es real y es un camino que Visualfy está recorriendo, paso a paso.

Y ahora, toca mirar hacia el 2026 con entusiasmo: nuevas alianzas, más instalaciones, quizá otros países, nuevos dispositivos y todo nuestro esfuerzo por hacer la vida más fácil a aquellos que lo necesitan.

Desde este blog, felicitamos a todo el equipo de Visualfy por este año de logros y animamos a todas las organizaciones a inspirarse en esta apuesta de accesibilidad para construir ciudades y espacios que sean de todas y todos.

¡Feliz Navidad!

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