La sordera sobrevenida, o repentina, es un problema que afecta a miles de adultos en edad laboral. Aparece el silencio y hay que lidiar con él para poder seguir haciendo frente a las obligaciones profesionales y familiares.

Hoy, en el blog de Visualfy, entrevistamos a la abogada Anabel Herrero. La sordera se presentó en su vida en pleno desarrollo profesional, trabajando además en un sector donde la comunicación oral es la base para ejercerlo. Descubre como cambió su vida personal y profesional, y como lo vive hoy en su día a día.

Pregunta: Hola Anabel, ¿Te puedes presentar y hablarnos un poco de ti?

Respuesta: Me llamo Ana Isabel Herrero, tengo 41 años y soy abogada en el bufete Abogado Amigo en Valencia. Dirijo el departamento de Derecho de familia y el de Comercio exterior.

P: ¿Cómo entró la sordera en tu vida?

R: Empece a ser consciente de tener acúfenos a los 11 o 12 años, y mi entorno no le dio importancia. Más adelante, estando ya en la universidad, comencé a notar pequeñas cosas, como que no oía el segundero del despertador, cuando antes lo hacía muy nítidamente. Acudí al otorrino, el cual no le dio mucha importancia. Me hizo una audiometría y me recetó unas gotas para mejorar la circulación de la zona.

P: ¿Qué proceso de consultas médicas y gabinetes seguiste?

R: Me hacía audiometrías periódicamente, hasta que una de ellas salió bastante mal y me decepcionó tanto que tardé en volver. Tiempo después, en un parque acuático se me metió agua en un oído y tuve sensación de taponamiento durante bastante tiempo sin que me dieran una solución médica. Quizá fuera una casualidad, pero fue otra señal de alarma, ya que sentía que perdía audición a gran velocidad. En una consulta médica especializada recibí el pronóstico de que era una pérdida auditiva progresiva, inoperable.

En esos momentos me sentí como que fuera más importante venderme un audífono carísimo que apurar las posibilidades médicas. Fueron momentos muy duros. Gracias a un amigo de Fesord Valencia, usuario de audífonos, di con un audioprotesista con el que me sentí muy cómoda, y pude percibir que alguien se preocupaba de mis necesidades, adaptando realmente la ayuda técnica que necesitaba.

P: ¿Sigues haciendo revisiones para evaluar la evolución de la sordera?

R: Sí, claro. Cada 6 meses una revisión con audiometría, vigilando la evolución de la sordera. Ha ocurrido lo que me dijo mi audioprotesista, que tras empezar a usar el audífono se estancaría la pérdida auditiva. Sé que siempre tengo la posibilidad del implante coclear, pero quiero apurar todas las posibilidades antes de ello. Acudo a cada revisión con una espada de Damocles sobre mi cabeza.

Anabel, abogada con sordera repentina, sonriendo en una fiesta

P: ¿En qué aspectos de tu vida profesional ha influido la sordera?

R: En el aspecto profesional, muchísimo. Por mi trabajo de abogado tengo continuas reuniones y entrevistas con clientes. Tengo que pedir que suban el volumen de voz, y continuar pidiéndolo cada vez que alguien se olvida. Las reuniones de grupo también me resultan complicadas, teniendo que pedir orden en las intervenciones o que me repitan alguna cosa.

También dejé de hacer juicios. Yo atendía al cliente, le redactaba la demanda, pero el acto de juicio se me hacía muy difícil. Desde que uso  audífonos hago los juicios con tranquilidad, y sí es cierto que en algunas ocasiones sigo teniendo problemas para entender a algunas personas, pero gracias a la tecnología y a la aceptación de mi circunstancia, puedo lidiarlas mucho mejor.

(En este punto, te recomendamos nuestro post Porqué reconocer que tienes pérdida auditiva te hará feliz)

P: ¿Y en la vida personal?

R: En el ámbito personal me influyó mucho el hecho de no poder ir al cine. Se mezclaba la música con los diálogos y me costaba seguir la película, así que dejé de ir. En la televisión empecé a poner subtítulos y auriculares. Desde que llevo audífonos la situación ha revertido por completo: oigo bien el cine y en casa puedo oír la televisión gracias al bluetooth de los propios audífonos.

Visualfy Home soluciona los problemas que me encuentro con los sonidos cotidianos de casa - Anabel Herrero, abogada con sordera sobrevenida en edad laboral. Click Para Twittear

P: ¿Hay alguna situación en concreto en casa donde la sordera influye en tu vida diaria?

R: Nunca imaginas cómo la audición influye en la vida diaria. El timbre de la puerta no lo oía sin audífonos, y cuando empecé a usarlos lo oía, pero no podía identificar qué sonido era.

Con el timbre del teléfono y, sobre todo, con la alarma del despertador todavía tengo problemas, ya que me quito los audífonos para dormir.

P: ¿ Consideras que una tecnología como Visualfy podría serte útil en tu vida diaria?

R: Estoy totalmente a favor de esa y cualquier otra tecnología que pueda ser útil para sobrellevar una limitación tan grande como no oír bien. Pero, además, es que Visualfy Home soluciona los problemas que me encuentro con los sonidos cotidianos de casa.

P: Por último, Anabel, ¿podrías lanzar algún mensaje positivo a las personas que desarrollan una sordera en la edad adulta?

R: ¡Claro que sí! Hay que trabajar en aceptar el problema y ponerse en manos de profesionales para poner soluciones. Otorrino, audiometrista y audioprotesista. Invertir en los audífonos adecuados para sentir cómo la calidad de vida incrementa muchísimo. Yo he recuperado mi vida gracias a ellos.

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