Loles y Javier, Aitana y su profesor Manuel, nos cuentan su experiencia.

El inicio de la etapa escolar es un momento muy importante para padres e hijos. Empiezan el “cole de mayores” y hay que elegir a qué colegio acudirá nuestro pequeño. Esta decisión condiciona, en cierto modo, la vida cotidiana de la familia y también afectará, en mayor o menor medida, al desarrollo académico y personal de nuestros hijos. La elección del cole nunca es una decisión baladí, mucho menos cuando nuestro hijo es sordo.

¿Qué escuela será la más adecuada? Además de la localización del cole, los profesores, la metodología etc. Las necesidades especiales de nuestro hijo, nos hace considerar otros criterios, como si el colegio tiene o no recursos logopédicos y de apoyo o la sensibilidad de la dirección y el claustro de profesores. La decisión dependerá, además, de cuestiones previas como si hemos optado por el oralismo, por la lengua de signos o por enseñar a nuestro hijo ambas cosas.

En nuestro país, la mayoría de los niños sordos acuden a colegios ordinarios o de integración, donde normalmente la lengua de comunicación es la oral. En estos colegios conviven niños sordos y oyentes, con adaptaciones para el niño sordo. Actualmente no existen colegios específicos para niños sordos, sino bilingües, en los que niños con capacidades diferentes conviven y aprenden.

Cómo elegir colegio si tienes un hijo o hija sordo/a

Centros como el Colegio Tres Olivos, Colegio Gaudem o la Escuela de Educación Infantil “Piruetas”, son ejemplos de metodologías bilingües, en las que niños sordos y oyentes crecen y se forman juntos y en los que la inclusión de niños sordos en el aula es una realidad. Todos los alumnos aprenden tanto lengua de signos como lengua oral. Los niños absorben conocimientos como esponjas y aprender un segundo idioma es muy útil para todos.

Aun así, y llegado el momento de escolarizarlos, los padres y madres vivimos este momento con incertidumbre, con temor a no elegir correctamente la mejor opción. Muchos no dejan de repetirse la pregunta de si su hijo será capaz de adaptarse con normalidad, de si sentirá bien y a qué problemas se enfrentará. Es común a todos los padres, pero los papás de niños sordos lo vivimos con especial intensidad.

Para ayudarte en esta nueva etapa, hemos preguntado a Loles y Javier, padres de Aitana, como fue la experiencia. Aitana tiene hipoacusia profunda y lleva implante coclear desde los 2 años.

Pregunta: Aitana asiste desde el primer día a un colegio ordinario ¿Cuál fue el detonante para elegir este colegio y no otro?

 

LOLES Y JAVIER: El detonante para elegir el colegio en cuestión era que nosotros deseábamos que en el mismo centro pudiera estudiar primaria y secundaria. Esa fue la razón que más pesó en nuestra decisión.Cuando Aitana acabó el ciclo de primaria en su primer colegio, hicimos cambio de centro, pues encontramos plaza en un colegio del que nos habían hablado muy bien y que nos enamoró desde el primer día que fuimos a visitarlo. Además, es un colegio que está en plena naturaleza, que le da mucho peso a la educación en valores y está más cerca de casa, factores para nosotros muy importantes.

Llegó el momento de ir al cole, ¿cómo lo viven los niños sordos, sus papás y los profesores?

P.: ¿Creéis que Aitana está recibiendo todo lo que necesita respecto a su edad escolar en cuanto a formación y conocimientos? ¿Y en cuanto a grado de socialización con sus amigos y compañeros?

L. y J.: Por supuesto, Aitana está recibiendo todo aquello que necesita un niño en esa etapa escolar, ni más ni menos. Ella es una más en el grupo. Nosotros siempre hemos querido que estuviera en la misma línea de salida que cualquier otro niño. Los compañeros de clase, y personal del centro, ayudan a Aitana en los momentos en los que su sordera puede provocarle tener dificultades, por ejemplo, en entornos ruidosos. Pero es maravilloso la manera en la que lo hacen, pues todo fluye de manera natural. Como decía anteriormente, ella es una más. Ayudan a nuestra hija desde la comprensión, no desde la compasión, y este es un matiz muy importante. Para ellos la sordera es algo que forma parte de sus vidas y lo ven como algo normal. No lo ven como un problema. Nuestra hija ha tenido que aprender a aceptar su característica, lo que ha hecho que haya tenido que trabajar su desarrollo personal a una edad muy temprana.

P.: ¿Qué sería lo que más destacarías y lo que crees que puede todavía mejorar para facilitar esta situación? 

L. y J.: Desde nuestro punto de vista, y tras la experiencia de estos años, creemos que ayudaría mucho que la sociedad estuviera más informada con respecto al mundo de la sordera. En muchas ocasiones, hemos detectado falta de conocimiento en este ámbito y somos los propios padres los que debemos “dar pequeños cursos de formación” a los centros educativos sobre cómo ayudar a un niño sordo en el aula.

Soñamos con el día en que llegue un niño sordo a un cole y el profesor no pregunte a sus padres ¿Cómo debo actuar yo para ayudarlo? ¿qué necesita vuestro hijo?

Del otro lado. La visión del profe también importa.

“Aitana es una niña muy alegre y vivaracha. Aterrizó en el colegio Adventista de Sagunto en el curso de 2º de Primaria con mucha ilusión”. Así nos lo cuenta también su profesor del colegio Adventista de Sagunto.
Manuel Lillo Boix fue su profesor durante el ciclo de primaria y nos revela que Aitana fue una más desde el primer día.

P.:¿Qué recursos utilizan los profesores en el aula para superar los obstáculos de audición?

MANUEL LILLO: Los recursos principales que se utilizaron en el aula para que Aitana conviviera de forma normal eran:

  • Una emisora FM que yo, como maestro de Aitana, debía llevar puesta, así como cualquier profesor que entrara en la clase.
  • Además de eso, los papás de Aitana me pidieron poner pelotas de tenis en las sillas para amortiguar los ruidos producidos por estas. Fue una revolución en la clase y en el colegio. La clase de segundo tenía las sillas más estilosas de todo el cole. Esto hizo que a los pocos meses otras clases optaran por esta silenciosa moda.
  • Por supuesto, siempre intentábamos tener a Aitana cerca del profesor en la medida de lo posible y siempre le hablábamos de frente para que ella nos viera los labios y las expresiones. Además de esto, siempre que podía me acercaba a su sitio para que pudiera verme y sentir que estaba ahí para lo que necesitara.

Los recursos que se utilizaron no suponían ningún esfuerzo extra por parte del profesor y éstos servían para darle a Aitana cierta calidad de audición.

La visión del profesor de un niño sordo

P.: ¿Crees que es positivo que convivan en el aula niños oyentes y niños sordos?

M.L.: La naturalidad en la que Aitana se adaptó fue muy sorprendente y a la vez natural. Aitana pudo disfrutar de las dinámicas del aula como una niña más. Además, ningún niño tenía la más ligera sensación consciente de que Aitana llevaba implantes. Esto demuestra lo positivo que es que un niño sordo convive con niños oyentes en el aula. Podríamos entrar en detalles superficiales, pero la dinámica diaria era que Aitana era una niña más que participaba de todas las actividades de la clase sin ninguna restricción.

P.: ¿Qué consejo darías a los papás y mamás respecto a la adaptación de su hijo en el aula?

M.L.: Actualmente los recursos utilizados son más que acertados y la integración es simple, natural y agradable. De hecho, mi percepción de Aitana, como niña sorda, es más débil que mi percepción de Aitana como niña no sorda.

P.:¿Tienes alguna anécdota que te gustaría recordar?

M.L.: Sí, me gustaría contar una anécdota muy graciosa que en alguna ocasión me ocurrió en el aula. La emisora que llevaba puesta para que Aitana entendiera mejor las explicaciones del profesor debía apagarla cuando el trabajo era individual o en grupos, para que Aitana pudiera centrar su atención en su trabajo y no estuviera escuchándome todo el tiempo. Pues bien, un día me la deje encendida y ella salió de la clase para beber agua en la fuente del cole. Yo me puse a hablar con un niño para ayudarle en ese momento y cuando volvió Aitana a la clase, muy espontáneamente, me dijo: Manu, por favor apaga la emisora porque no quiero enterarme de los problemas personales de los otros compañeros.

Evidentemente esto me ocurrió alguna que otra vez durante el curso, pero siempre era muy amable la respuesta de Aitana, y muy graciosa la respuesta de querer respetar las conversaciones personales que yo tenía con otros alumnos. Fue sin duda una bonita experiencia donde solo puedo recordar buenos momentos y un crecimiento personal a lo largo del curso tanto de Aitana, de sus compañeros, como mío.

Soñamos con el día en que llegue un niño sordo a un cole y el profesor no pregunte a sus padres ¿Cómo debo actuar yo para ayudarlo? #sordos #sordera #accesibilidad #educacion Click Para Twittear

Al final, cada familia valorará de manera muy diferente la decisión de llevarlos a un colegio u otro. Algunos optarán por los colegios con más medios personales y técnicos y otros lo harán por colegios con metodologías más innovadoras. La mayoría de los psicólogos y orientadores laborales nos recomiendan, tanto para niños oyentes como para niños sordos, que el colegio que se elija vaya en sintonía con nuestra forma de pensar sobre la educación y con nuestros valores. Hoy en día, casi todos los colegios están adaptados a casi cualquier diversidad funcional y nuestros hijos son flexibles, se adaptan y aprenden.

Desde Visualfy te animamos a que analices con detenimiento las necesidades educativas de tus hijos y consideres las diferentes ofertas educativas que los colegios proponen. De esta manera, las posibilidades de una mejor educación aumentarán y, por consiguiente, sus posibilidades de éxito futuro y una mejor integración social irán también en aumento.

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